Publicaciones sobre César Aira


El divorcio (César Aira)



Tapa de El divorcio (César Aira)Si el mecanismo más famoso atribuido a Aira es la fuga hacia delante, esta novela ensaya una variante: la fuga con retorno al origen. ¿Cuál es ese origen? Está en el título: el divorcio de un ignoto norteamericano que decide fugarse a un país del sur mientras se calman las aguas de su desvinculación. Recala en el barrio porteño de Palermo y rápidamente se integra a su vida hedonista.

Desde ese lugar, un bar intercambiable entre los muchos que florecen allí, y mientras charla con un personaje típico de esa fauna, algo acontece. Ese instante es rebanado y, del espacio entre las fetas del tiempo, salen historias que el narrador omnisciente persigue hasta el último detalle, llevando el recurso hasta el límite.

Si el libro fuera un libro de cuentos, estas serían las historias que lo conformarían:

* la de los niños del internado que, al escapar de un incendio, terminan apretujados dentro de una maqueta del propio internado;
* la del niño aprendiz de escultor que no es tal, con su spin-off sobre un Krishna viviente;
* la de la madre de uno de los personajes, atacada con cinco balazos en la cara, y su recuperación imposible;
* la biografía de la mujer de la historia anterior y su increíble carrera laboral que lleva a un misterio bibliográfico;
* la fábula final que vuelve verosímil todo lo anterior.

Original: https://www.goodreads.com/review/show/8662359183

Las curas milagrosas del Doctor Aira (César Aira)



Tapa de Las curas milagrosas del Doctor Aira (César Aira)Las curas milagrosas del Doctor Aira es una novela típica de su autor en el sentido de que empieza a tientas, con dos partes en apariencia inconexas en las que se presenta al personaje (que, para mayor juego, lleva el nombre del autor): su estado actual y su historia. Hasta ahí, una novela de peripecias.
Pero en la tercera parte acontece la magia: la cura. El doctor, de quien sabemos que intuyó el método de las curas milagrosas en su infancia pero que en realidad nunca lo puso en práctica, encuentra su oportunidad. La novela, en esa última parte, se vuelve borgeana, con herramientas de El Aleph y de Funes el memorioso. Las últimas 25 páginas son de una maestría para narrar ideas abstractas que es para sacarse el sombrero. El sombrero metafísico.

Original: https://www.goodreads.com/review/show/8633908425

Margarita (un recuerdo) (César Aira)



Tapa de Margarita (un recuerdo) (César Aira)El sábado pasado estuve en un casamiento y charlé con una niña llamada Margarita. Su nombre me quedó resonando y por eso el domingo pasado elegí esta novela de entre las muchas de Aira que tengo por leer.
En el verano de 1956-1957 nos encontramos con un joven ¿Aira? que acaba de cumplir dieciocho años, vive en un pueblo que considera chato para sus intereses intelectuales y no ve la hora de irse a vivir a Buenos Aires.
¿Qué hace ese verano? Además de dedicarse a lo que se ha dedicado los últimos años (leer), también escribe por primera y única vez poesía.
Me llamó la atención un detalle de la libreta en la que escribe: “Tenía al pie de la tapa el nombre de una marca de tractores”. Me informan que este detalle todavía coincide con la biografía del autor, pero lo que sucede en el siguiente capítulo, creo yo, ya entra en el terreno de la imaginación.
La familia del protagonista tiene un caserón en el campo donde toda la parentela pasa los veranos: muchas habitaciones, núcleos familiares que van y vienen, salen y entran. Los hombres trabajando, las mujeres cocinando, los niños jugando.
Termino el capítulo IV y Margarita apenas si ha sido mencionada. Temo que suceda lo que pasa en novelas como La aventura, que la aventura nunca es mencionada.
Pero no, esta no es ese tipo de novela de Aira. En el capítulo V Margarita aparece, y cómo. El capítulo es un largo poema en prosa donde vemos a la chica reflejada en el alma del protagonista. Subrayo mentalmente: "los libros que yo había leído se llenaban con pruebas que ella había vivido, su memoria se ajustaba a bastas bibliotecas que se volvían nuestro tesoro común".
El sexto y último capítulo no será spoileado en esta reseña.

Original: https://www.goodreads.com/review/show/8388523733

Parménides (César Aira)



Tapa de Parménides (César Aira)Sobre César Aira se suele decir que en un momento de la escritura se aburre y termina las novelas abruptamente. En particular, el ejemplo canónico de este procedimiento que escuché más de una vez es el de una novela en la que al final al protagonista lo mata un caballo. Punto final.
Mientras me acercaba al final de Parménides, empecé a sospechar de que probablemente me encontrara frente a esa mentada novela.
Lo comprobé, por supuesto, en la última oración. Pero debo manifestar que esta no parece para una una novela terminada a las apuradas. Es más, debo decir que de las últimas que vengo leyendo es la menos arrebatada de todas. Es más, debo decir que no es para nada arrebatada.

Luego de este prólogo, la reseña.

El tagline de esta novela bastante conocida de Aira es "la historia del primer ghost writer". Efectivamente, leemos la historia de Perinola, un poeta de supuesta fama que Parménides manda a llamar para escribir un libro. ¿Cuál libro? No importa, un libro. Uno que será importante.
Lo que sigue es otro procedimiento que aparece en varias de sus novelas, la dilación. Lo que se promete (muchas veces incluso desde el título, como en La aventura) nunca llega.
¿Nunca llega? Bueno, para hacer honor a la verdad, hay dos veces en los diez años que dura la relación comercial devenida en amistad en los que Perinola se sienta escribir.

"Era como si, dado el tiempo suficiente, los hechos de la vida pudieran crear el sentido de cualquier combinación de palabras".

Original: https://www.goodreads.com/review/show/8194537620

El panadero (César Aira)



Tapa de El panadero (César Aira)Si existe un tipo de novela de César Aira en la que cada capítulo redefine al anterior, el caso más simple es aquel en el que durante la primera mitad del libro creemos estar leyendo una cosa y en la segunda mitad eso se redefine por completo. El panadero es una novela de ese tipo.

Empieza con una anécdota cotidiana: el personaje principal y narrador, un escritor con sequía de escritura, cruza a comprar el pan a la panadería de enfrente. Allí, las vendedoras descubren en una revista dominical barrial que él es un gran escritor y le piden que les lea el fragmento publicado en el último número.

Entusiasmado con su nuevo público y con la exposición en voz alta, el escritor escribe todos los días un nuevo texto para su pequeña audiencia. Mientras tanto, el panadero se mantiene al margen, silencioso, detrás de la caja registradora.

Pero un buen día llega y hay un problema. El panadero se ha vuelto loco y se ha amotinado dentro de la panadería. Temen “que cometa una locura”. En lugar de volver a su casa, el escritor se queda cuando es convocado para encontrar al panadero por los recovecos del edificio y hacerlo entrar en razón. Acá me da gracia una reflexión del narrador (que es el personaje, que en definitiva es Aira): decide quedarse porque “si me embarcaba en la aventura, me daría tema para escribir”. La ficción y su tema. El chiste es que Aira tiene un texto titulado El ensayo y su tema.

Después de meterse en las tripas del edificio, llega la parte de la redefinición. Nos enteramos de que el panadero y el escritor se conocieron de jóvenes. Esta historia (lo más logrado de la novela) reorganiza todo lo anterior. No avanzo más para no arruinar la sorpresa.

Original: https://www.goodreads.com/review/show/8162239100

La Sala: Una novela francesa (César Aira)



Tapa de La Sala: Una novela francesa (César Aira)Según mi diario, leí el primer capítulo de La sala el 23 de noviembre, en un kiosco de Aeroparque. En mi siguiente visita a Buenos Aires compré la novela, junto con otras diez o más. Las dejé todas sobre el escritorio y, después de Una aventura, se me antojó seguir con esta, quizá porque ya la tenía “empezada”.

Derian me dijo que César Aira la escribió en francés y luego la tradujo. ¿Será? La novela es de 1996 y el protagonista es un electricista proletario que encontramos viviendo en un barrio más bien bohemio de París. ¿Qué hace ahí? Nos enteramos bastante más tarde, en uno de esos giros característicos de Aira en las novelas capituladas.

Aunque en estas novelas de peripecia Aira suele cambiar las reglas del juego a medida que avanza la trama (el personaje se encuentra con una anciana coreana que luego no es coreana ni mujer; ve a Marguerite Duras y razona varias páginas sobre por qué podría estar ella ahí y luego resulta que no es; consigue un trabajo para escribir una tesis, pero resulta que el puesto es realmente para almacenar mercadería de contrabando), en esta el recurso está más contenido y no llegó a exasperarme como en Un filósofo.

"Debería atesorar la calma que estaba sintiendo en ese momento, guardar la esencia y usarla cuando me hiciera falta".

Original: https://www.goodreads.com/review/show/8147726301

Una aventura (César Aira)



Tapa de Una aventura (César Aira)Ahora que la marco como leída y resto la fecha de inicio a la de fin, me doy cuenta de que leer esta novelita de menos de cien páginas de Aira me llevó casi diez días. Anoté en mi diario:

11 de diciembre
Mi forma de leer novelitas de Aira: de a puchitos mientras puedo y, cuando logro una hora de tranquilidad, avanzar sin parar y con suerte terminarla.

Anoche, justamente, empecé el capítulo IV (el final) y pude leerlo de corrido. Me vino bien porque ese capítulo final se encarga de desmantelar todo lo anterior.

La novela, se podría decir, es el diario de la preparación de la escritura de la novela sobre la aventura. O ni siquiera la preparación, el amague.

Tiene algunos detalles curiosos, como la invención de un trabajo futurístico que viene a cuento de poco, algunos comentarios políticos y pasos de comedia conyugal.

Tanto tiempo está el protagonista buscando el formato exacto para cristalizar su aventura (no necesariamente tiene que hacerlo por escrito) porque, además de preservar lo vivido, quiere hacerlo de tal forma que nadie sospeche lo que aconteció. Pero está escribiendo, no pintando un cuadro. Así que la mencionada “novela en clave” tiene, me parece, el número ganador.

Lo conecto con una entrevista de Aira que leí en la que decía que toda su vida está cifrada en sus novelas. En este libro escribe: "Empecé a pensar que si no encontraba el formato era porque ya lo había encontrado. Al fin de cuentas, todo es forma en el mundo; no hay nada que no lo sea. Los mensajes tienen donde meterse, y tienen para elegir. Casi siempre se esconden en la forma que no les corresponde, como para que nadie los descubra".

Original: https://www.goodreads.com/review/show/8120077273

Biografía (César Aira)



Tapa de Biografía (César Aira)Biografía, este es el nombre del personaje, se pregunta cómo hacer para llenar el tiempo. Está paranoico y más tarde que temprano comprenderemos por qué. Algo interesante es que una metáfora que aparece muy temprano en la novela pasa al plano de la realidad casi sin esfuerzo (para el lector; esto no es verdad en muchas novelas de Aira que nos exigen que aceptemos de una página a otra que toda la configuración alrededor de un personaje cambie casi por arte de magia) y se integra a la trama hasta el final del libro.
Es una de sus novelas que podríamos poner en la categoría artista atribulado vive una fantasía hasta que la realidad se logra imponer. Al jugar con el tema de la biografía, esta novela es más explícita que otras de Aira que ha declarado siempre contar su vida a través de las novelitas, solo que trastocadas, encriptadas (una palabra que sale en esta novela).

Original: https://www.goodreads.com/review/show/8051972183

Vilnius (César Aira)



Tapa de Vilnius (César Aira)En la novela el autor de una Historia del Arte inconclusa que se dedica a la bebida se adentra a pie y sin preparación en uno de los bosques más extensos e inexplorados del planeta. “El bosque se alzaba frente a mí con la prepotencia del laberinto y el silencio del enigma”. La subtrama más interesante es la de los fondos de los cuadros de Picasso. El final, que podemos fechar en las últimas ocho líneas de la última página, es genial porque cierra tanto la trama de la novela como el impulso original que llevó a Aira a escribirla.

Original: https://www.goodreads.com/review/show/8084225619

El pelícano (César Aira)



Tapa de El pelícano (César Aira)Es del tipo de libro de Aira que menos me gusta, es decir, aquel en el que la historia delira hacia adelante y no se puede saber qué va a pasar en el siguiente capítulo o hacia dónde irá la historia. Ni siquiera a qué personaje seguirá. Fuera de esto, hay largos pasajes que tienen una maestría narrativa envidiable. No digo nada nuevo.


Original: https://www.goodreads.com/review/show/7326054951

En la confitería del Gas (César Aira)



Tapa de En la confitería del Gas (César Aira)No se puede hablar de este cuento editado por Lux sin detenerse antes en su factura. Impreso en papel ahuesado, la tapa de cartón plegado parece haber sido intervenida artesanalmente: pintada con tempera, su olor embriaga al lector antes que el texto tenga oportunidad de hacerlo.
La historia es la de un escritor de renombre que charla en una confitería con un joven aspirante, un pariente lejano. Estamos a finales de 1800 o a principio de 1900 (se menciona un auto De Dion-Bouton). Durante la conversación, el escritor tiene una revelación y ese es el tema del cuento, la oposición literatura-experiencia y la casi imposibilidad de producir literatura pura, no manchada por la vida.

Original: https://www.goodreads.com/review/show/4537387693

Los misterios de Rosario (César Aira)



Tapa de Los misterios de Rosario (César Aira)Este libro cae dentro del subtipo "novela delirante" dentro de la obra de Aira. Me interesó porque los personajes son personas reales (académicos de Rosario, estudiosos de la obra de Aira). Para ahondar más en el procedimiento utilizado, rescato un fragmento que tiene aire de ars narrativa:

“Debo decir aquí que las distintas fases de esta conversación en la escalera no tuvieron lugar en una misma ocasión, una a continuación de la otra. En realidad hubo años entre una y otra. Lo mismo sucede con las demás escenas de esta novela, y con la novela misma. No sé si es necesario hacer la advertencia; sabemos muy bien que en la vida real los hechos no se agolpan, como en el arte, en unas pocas horas decisivas y abigarradas. Las exigencias de la forma me obligan a reunir, abreviar, sintetizar. El collage produce monstruos, pero en este caso no serán los monstruos de la imaginación sino los del mundo. No invento nada, aunque sí debo inventar la síntesis. Me explico: para hacer contiguos tantos hechos, sin modificarlos, no he tenido más remedio que inventar un argumento aglutinante, y en este punto no he tenido muy en cuenta el verosímil. Mi compromiso con el registro documental es tan estricto, tan irrenunciable es mi apego a los hechos en sí, que no puede serlo también con el esquema que los contiene, pues habría una contradicción. (Estas condiciones de trabajo me obligarán a prodigar frases del tipo: «le pareció como si hubieran pasado años en esos minutos», «actuó como si dispusiera de todo el tiempo del mundo», etc.)”

Original: https://www.goodreads.com/review/show/4528322301

La vida nueva (César Aira)



Tapa de La vida nueva (César Aira)Una novela para leer de una sentada (aunque yo la leí en dos) que parte de un episodio verídico de la vida del autor: la demora en la publicación de su primera novela. Solo que en este caso la publicación se demora y se demora (no solo por culpa del editor, sino también por culpa del autor que cada vez tarda más tiempo, incluso periodos ridículamente largos, años, en volver a llamar cada vez que el editor le dice que ha sorteado casi todos los obstáculos que faltaban).
Rescato una línea que se puede leer como modus operandi de Aira: "Las cosas, en el mundo, en la literatura, en mi cabeza, iban demasiado rápido como para demorarme en lo ya hecho. Es comprensible, porque para un joven de veinte años, informado, lector, laborioso, la evolución es constante y veloz, casi atropellada, a saltos".
La historia es también una vida paralela de Aira, qué hubiera pasado si nunca publicaba ese primer libro, ¿en qué se hubiera convertido?.
La novela está escrita como un único gran párrafo y tiene una estructura cíclica (o espiralada) que ayuda a sostener esa forma.

Original: https://www.goodreads.com/review/show/4448544211

Alejandra Pizarnik (El Escribiente: Ensayo) (César Aira)



Tapa de Alejandra Pizarnik (El Escribiente: Ensayo) (César Aira)El texto está conformado por cuatro conferencias consecutivas que César Aira impartió sobre su amiga, la poeta Alejandra Pizarnik.
Se recorre someramente su biografía y la cronología de sus libros publicadas para luego centrarse fuertemente en el análisis de su obra poética. Este subrayado define el núcleo: "Estrategias poéticas de A.P.: la pureza, la combinatoria, la "metáfora descendente" o fascinación del mal o lo negativo, las inversiones. Y la brevedad".
Se analizan poemas puntuales y se aborda: el surrealismo, Breton, Lautréamont, la escritura automática, poesía y vida, Antonio Porchia.
Su lectura es un poco pesada, tal vez por la naturaleza de conferencia desgrabada, menos magra que el ensayo.

Original: https://www.goodreads.com/review/show/4318056666

Continuación de ideas diversas (César Aira)



Tapa de Continuación de ideas diversas (César Aira)Ideal para leer en el celular. Al estar compuesto por entradas cortas (de un párrafo a un par de páginas), uno puede usarlo para rellenar tiempos muertos, conciliar el sueño o leer en entornos con muchas interrupciones.
Las idea que va "desarrollando" son de los más variadas: el ensayo, la novela, la novela policial, recuerdos, teorías, sueños, las vanguardias.

Algunos subrayados:

"Mucha descripción o comentario o acumulación de detalles lo hace menos creíble".

"Sólo se puede redistribuir lo que ya hay, o “intervenirlo”. Esto último, la intervención, es la forma".

"En la medida en que un narrador va apartándose de formas y contenidos convencionales, sus textos van haciéndose más breves".

"Es bastante obvio que lo que hace el volumen generalmente abundante de las novelas comerciales es una mecánica catálisis detallista que no tiene nada de literario".

"Me hizo soñar con novelas que se escribieran solas, o con una ingeniosa máquina que produjera novelas...".

"El lector lee en una semana lo que al escritor le llevó un año escribir".

Original: https://www.goodreads.com/review/show/4291773918

El mago (César Aira)



Tapa de El mago (César Aira)Escrita en un único bloque sin divisiones o descansos, El mago es una novela escrita en el año 2000 que puede leerse en clave mito de origen. El protagonista es un mago de escenarios pero a la vez es un mago de verdad, el único de mundo.
Después de años de mediocres actuaciones, el mago decide convertirse en el MEJOR mago del mundo. Herramientas no le faltan.
Viaja a Panamá, donde transcurre la historia, a participar de un congreso latinoamericano de magia, instancia previa al gran congreso mundial, y planea allí llevar a cabo su gran acto, ese que lo haga sobresalir frente a sus colegas. Solo necesita pensar qué hará y listo; no necesita aparatos, espejos o asistente. El problema que tiene es, claro, la falta de iniciativa e imaginación.


Original: https://www.goodreads.com/review/show/4082403710

Lugones (César Aira)



Tapa de Lugones (César Aira)Como Nocturno de Chile, de Roberto Bolaño (2000, 152 páginas) o Pequeña flor, de Iosi Gabillo (2015, 122 páginas), Lugones, de César Aira está escrita en un único párrafo. Párrafo que, en la edición que tengo yo (la única hasta el momento), comienza en la página 7 y termina en la página 179 con la fecha "17 de mayo de 1990". Fecha en la que se supone el manuscrito se terminó de redactar. Digo "se supone" porque en una novela que ficcionaliza hasta el delirio onírico la vida de un escritor (y más que la vida, una parte de el último día de su vida), el dato bien podría ser también una invención. Al fin de cuentas, Aira es admirador de Borges.
La novela comienza con la llegada de Leopoldo Lugones, el escritor nacional, el escritor oficial, a una casa de vacaciones en una isla de El Tigre. Apenas baja de la lancha, por un tropiezo, se le cae el revólver que llevaba en el bolsillo y se dispara. Toda la explicación de por qué acontece ese hecho ya justifica el libro, pero la trama sigue y su forma continua y suave hace que sea difícil de soltarlo. Hecho tras hecho, no solo seguimos a Lugones si no también a otros turistas y a la dueña de la casa y sus empleados.
Más o menos hasta la mitad de libro, las peripecias se mantienen dentro del límite del realismo, pero pasado este rubicón, el narrador hace uso más de una vez de recursos fantásticos para cerrar subtramas que de otra forma hubieran quedado abiertas.
Un punto importante es el narrador de esta historia. ¿Quién nos la cuenta? "Él" muy esporádicamente va dejando marcas en el texto que nos hacen formular esta pregunta. Afortunadamente para el lector, esto se devela cerca del final y además se nos deja deducir el por qué de la tan peculiar forma de la novela.
Otro aporte del libro, más allá del entretenimiento y la evasión que logra con naturalidad, son los pequeños ensayos sobre el oficio del escritor y las reflexiones sobre las posibilidades de la escritura que Aira desliza en los pensamientos de su Lugones ficcional.
No leí muchos libros de Aira pero este es el que más me gustó hasta ahora.

Original: https://www.goodreads.com/review/show/3669799966

Cumpleaños (César Aira)



Tapa de Cumpleaños (César Aira)No me enganchó, pero es tan cortito que hoy me senté y lo terminé (me faltaban siete de diez capítulos).
Me alegro de haberlo hecho porque, además de los subrayados de siempre, me llevo algo más, una biografía.
Todo el libro, o mi lectura del libro, se justifica por el capítulo IX.

Original: https://www.goodreads.com/review/show/3358476605