El bosque (Derian Passaglia)

El bosque de Derian Passaglia es el primer libro de ensayos del autor. Si la palabra ensayo se siente muy cercana a “ensayo literario” y si los textos del libro reniegan de este parentesco por tener otra búsqueda, llamémoslo libro de no ficción. El bosque es entonces el primer libro de no ficción del autor y en palabras suyas el más personal. ¿Por qué? Hay varias razones. Una es que cada uno de los textos, si bien empieza abordando una obra artística o un personaje o una noticia trascendente, siempre termina inclinándose hacia un hecho personal, a veces personalísimo, de la biografía del autor. El registro diarístico no le es ajeno a El bosque. Otra razón es que el libro, ya no como obra publicada sino como manuscrito, acompañó a Derian durante varios años de su vida. Lo vemos en la ciudad natal, recordando la infancia. Lo vemos mudarse. Lo vemos incluso, si prestamos atención a los nombres femeninos que de vez en cuando deja caer, cambiar de pareja.
El paso del tiempo, elemento indisociable del libro (hasta tal punto esto es así que hace que el libro continúe luego de que su edición en papel le diera un cierre), muestra no solo un crecimiento en la escritura (en el estilo, en la aproximación a los objetos de estudio, en los temas abordados) sino que valida la felicidad que provoca su lectura. Un escritor solo puede vivir tanto tiempo dentro de un libro si en él es feliz, y la felicidad en la escritura es condición necesaria para la felicidad en la lectura.
El bosque en el libro empieza como tema (Caperucita, Blair Witch) y termina como excusa (Thoreau, Hudson). En eso también hay un gesto y una evolución. De la consigna a lo inevitable. De la búsqueda al encuentro. Nuevamente el texto como lugar de placer.
Los otros dos libros de Derian son novelas y en ambas se puede reconocer la influencia de César Aira en algunos de sus procedimientos: la fuga hacia delante, el llevar el verosímil hasta sus límites, la gracia en las transiciones. Es por eso que me llamó la atención que en la lista de obras que dan inicio a cada uno de los textos de El bosque o en la lista de obras que aparecen como digresiones (ahora recuerdo la aparición de Daniel García Helder) no aparezca alguna de Aira. Casualmente estos días estoy leyendo Vilnius (Iván Rosado, 2021). En la novela, el autor de una Historia del Arte inconclusa que se dedica a la bebida se adentra a pie y sin preparación en uno de los bosques más extensos e inexplorados del planeta. Un subrayado que podría disparar una de las entradas de Derian: “El bosque se alzaba frente a mí con la prepotencia del laberinto y el silencio del enigma”. En Vilnius se usa la metáfora de “el bosque como libro”, Derian habla del libro como bosque.
Juan José Saer, personaje en la primera novela de Derian, tiene un único libro de poesía, El arte de narrar, al que en sucesivas reediciones le fue agregando poemas. ¿Será El bosque el único libro de ensayos de Derian y lo seguirá escribiendo ad aeternum? ¿Lo está escribiendo en este momento? Si es así, le propongo la lectura de Vilnius. Ya quiero leer qué asociaciones hace entre la novela y algún pintor rosarino o entre los paseos del protagonista y un juego de la infancia.



Rating: 4/5

Original: https://www.goodreads.com/review/show/8043748669