Dos veces junio (Martín Kohan)
21 de noviembreMe puse a leer Dos veces Junio. Fluye. Capítulos super cortos. Dos o tres historias paralelas en 1978. Dictadura y mundial. Tiene algunos capítulos placeholders como los de la formación del equipo de Argentina que no puedo creer alguien lea enteros.
22 de noviembre
Me dio gracia leer en Dos veces Junio el cuento del médico que ante un grupo de alumnos le mete un dedo en el culo a un cuerpo y luego se lo chupa. Tengo el recuerdo de que mi papá lo contaba. O al menos lo contó alguna vez.
23 de septiembre
Cada capítulo de Dos veces jueves está compuesto por apartados cortos numerados con números romanos. Por lo general no cuentan de forma lineal si no que pueden ser dos partes de la narración de un hecho, la primera y la segunda pero contadas en paralelo. No se si m explico. Si la narración original hubiera sido 1, 2, 3, 4, 5, 6, es presentada como 1, 4, 2, 5, 3, 6. Otras veas el hecho no es dividido en dos y reorganizado pero sus subpartes son intercaladas con textos descriptivos, por ejemplo, los uso de una balanza (si en la narración principal hay una balanza), la descripción de una película condicionada (si están en un albergue transitorio), la formación de la selección argentina desde distintos puntos de vista (esta fue la primera operación del tipo que detecté y no me gustó, me pareció poco sofisticado) cuando el protagonista va a buscar al doctor a un partido.
Otra cuestión relevante respecto a esta forma de la novela, cuando leí el primer capítulo pensé que las subpartes se correspondían con tres historias (incluso en diferentes años) y desdoblé en dos al protagonista cuando en realidad eran dos narraciones del mismo personaje levemente diferidas en el tiempo más una de estas narraciones extra.
El libro está dividido en dos partes. La primera transcurre en junio del 78 y la segunda en junio del 82. Las mejores pasajes son donde aparece la madre del niño. La segunda parte, marcada como epílogo, no revela mucho.
Rating: 4/5
Original: https://www.goodreads.com/review/show/7028167094
Tenía un montón de libros en lista de espera. Este apareció en venta por internet, usado. Lo compré. Me lo llevé a una cita médica y lo empecé a leer en la espera. Me enganchó pero no lo seguí en casa, sino que lo seguí en otras citas médicas durante un par de semanas.
Este librito (68 páginas) está compuesto por dos partes. La primera es una clase y la segunda una ponencia. Lo que en la primera parte es rumiado, debatido, compartido, ensayado, en la segunda es más directo, definido, asertivo, al hueso. No está en el título, pero el diario del que hablamos es el diario de escritor.
El esfuerzo
Lo leí despacio en un par de semanas de poca lecturas. Muchas veces, lo leí en un bar mientras desayunaba. Rescato algunos versos que marqué:
Mientras preparaba una entrevista pública al autor encontré este libro en mi biblioteca que aún no había podido leer. A priori tine dos gracias: la narración se intercala con una manuscrito hallado (lo mismo pasa en la primera novela de Pablo De Santis) y el título del manuscrito es El enigma de París (título que usaría el autor más adelante para su novela más premiada).
Una novela aireana que tiene como personajes a Juanele y a Saer. Juenele más favorecido que Saer.
El libro se presenta como una serie de ensayos sobre libros, series o películas, pero los mejores son los que van un poco más allá y cruzan objetos de estudio o, mejor todavía, se cruzan con la biografía del autor. Lo dice en el prólogo, más que hablar sobre texto y películas, aspira a hablar sobre las modulaciones que esos objetos provocaron en él. Otra cosa que me gustó es que la forma de cada ensayo es diferente, con algunas que a priori son ajenas al género: el diario, la epístola. Los repaso.
Me gustó. La mayoría de los poemas son juguetones. Mis preferidos fueron Memorias de un lector (al que le agregué un verso final: "y entorna los ojos") y Emociones pátrias, con cuya primera parte me sentí identificado y cuya segunda parte me hizo acordar a Corsini interpreta a Blomberg y Maciel
Cuesta arrancar por las repeticiones y variaciones, más de la poesía que de la prosa, pero una vez que se entra en el texto (¿o debería decir la masa textual?) todo tiene su lógica. Además, no sigue con el mismo recurso todo el libro, antes de cansar al lector, cambia, hay lugar para las citas (una de Cage dice que hay que destruir la sintaxis), pasajes de narración más clásicos, actual poems. Entran temas como la política, la economía, el trabajo, pero también los sentimientos, la ansiedad, las fabulación.
Novela en verso que se puede leer cantando.
Todo: diálogos, monólogo interior y descripciones, está ecualizado por la voz del narrador. Para más inri en el mismo párrafo pueden estar los tres elementos. Sin embargo, después de la segunda página uno se acostumbra al sonido de esa voz, a su sintaxis y a sus conjugaciones. En la narración de un día, se intercalan bien dosificados flashbacks y la historia de los personajes se va armando. Hay un lugar bien reconocible y un folklore. Me gustó la resolución del final.
De mi diario:
¿Qué pasa cuando el gordito del curso en una ciudad de escuelas anónimas es trasladado a un verano em um pueblo? ¿Y qué si, como se suele decir, su “educación sentimental” está constituida exclusivamente por películas de acción, de terror, de aventura y de ciencia ficción? ¿Qué pasa si ese chico está enamorado de la hija del matrimonio amigo de los padres que los alojarán ese verano? Un pueblo con río siempre es más que un pueblo, es playa, sol, amigos, fogones, el primer cigarrillo, las posibilidad des son infinitas para esa pequeña mente sobre estimulada.
Una cita del prólogo:
Me gustó la estructura; en los primeros capítulos es una especie de diario de viaje. Una vez que llega al final (del viaje), los capítulos desarrollan temas: cocina, arquitectura, basura, ciencia.