Lo imborrable (Juan José Saer)
La novela que cuenta la salida de Tomatis de la depresión. La metáfora se repite: las aguas negras que le ensuciaba la botamanga de los pantalones mientras estaba parado en el último escalón de la existencia humana (durante la novela está en el penúltimo). Dos personajes, Alfonso y Vilma Lupara, aparecen de la nada y lo invitan a formar parte un proyecto de carácter literario y de resistencia. Se cuentan sus tres matrimonios y la relación actual con su hija. Vive en la casa en la que murió su madre, con su hermana. Toma sopa (riquísima, de la que nunca puede adivinar los ingredientes y la hermana con vanidad de chef niega la respuesta), trabaja en sus sonetos (de los cuales, como de la masturbación fue activista en la adolescencia) y reniega de la televisión (retransmisor de las noticias digeridas por el gobierno de facto).Cuando a mitad de esta novela, Tomatis se sumerge en la versión anotada por Alfonso de la novela de Bueno, la historia avanza férrea como un tren.
Original: https://www.goodreads.com/review/show/5922335681
Las primeras siete cuadras de Glosa: Leto llegó hace menos de un año a la ciudad luego de que la madre se hubiera ido de Rosario tras el sucidio del padre. Leo y el Matemático caminan por San Martín que aún no es peatonal. El Matemático es el que cuenta el asado por los sesenta y cinco de Washington, se lo contó Botón el sábado anterior en la balsa que cruza a Paraná. Ambos, cada cual con sus herramientas, reconstruyen en su mente lo narrado. Por ejemplo, Leto no conoce a Botón y por lo tanto lo imagina diferente a cómo es.
Mi poema preferido es Los Olímpicos, con epígrafe de Yeats. "Sentada a la mesa, mi familia intacta / me espera para comer". También incluye Están construyendo un edificio, de donde sale el nombre del volumen y que Casas leyó este año en la Feria del libro de Paraná.
El libro está formada por cinco partes de las cuales cuatro me parecieron excelentes y una, olvidable.
Tengo el recuerdo de haber leído hace unos años una reseña de este libro y la sensación de que tenía que leerlo/me podía gustar. El fin de semana lo encontré en la Feria del Libro de Paraná y lo compré. La autora estaba en el stand, así que me lo llevé firmado.
Con poemas largos y de versos cortos, el recurso que prima es el de la repetición de palabras. La combinación cambia el sentido y ajusta el poema a un discurso político.
En este libro breve Pablo De Santis condensa los años de enseñanza de la escritura en talleres y clínicas. Participé en dos oportunidades de sus talleres y doy fe de que el espíritu está intacto en el texto con el agregado de citas abundantes que dan cuenta de un trabajo de años de fina recolección.
Mientras cocinaba leí los dos primeros (largos) poemas de La gran avenida, de Larisa Cumin (otro libro de Es Pulpa). Me gustaron. El primero sobre Pompeya y el segundo sobre el Parque Garay.
12 de julio: antes de dormir leí Cortar leña, de Eric Schierloh: un librito de poemas editado por Es Pulpa. Me gustan los libros de poemas que son una unidad temática y pueden leerse como una novelita. El anterior que leí (de Walter Lezcano) también era así.
Punteo de ideas que comparan la publicación artesanal con la guerra de guerrillas. Si en la guerra de guerrillas el enemigo puede ser un gobernador tirano, aquí es la industria del libro.
La aventura del espíritu
En libro es la desgrabación de una clase, pero se nota mucho cuidado en la edición. Más que la desgrabación de una clase, parece una rememoración de ella. La clase la da un Doctor en Literatura a los alumnos de una materia de Psicología y el tema es "la lectura como interpretación activa y desprendimiento del autor".
Dividido en tres partes, los poemas de este libro pueden leerse como una novela conceptual. ¿Cuáles son los conceptos? La piel oscura, la discriminación, el sexo como diferencial, la ira contenida.
El libro tiene tres comienzos, seis capítulos y dos finales.
El escarabajo de oro puede considerarse un precursor de la literatura hacker. A diferencia de otros cuentos de búsqueda del tesoro, el botín se encuentra al principio y la explicación de cómo se dio con él llega al final. En esta segundo parte es donde está lo más rico del texto: se presente un criptograma, se explica la técnica de codificación por sustitución y se utiliza la frecuencia de aparición de letras como una forma de romper el código secreto.
Novelita en verso. Dividida en tres partes. La primera es la narración de un padre que se encuentra con un hijo al que ha abandonado y empiezan un viaje, cada poema es un capítulo numerado. La segunda es un largo poema narrado por el padre (incluye un cameo a El sur, de Borges). La tercera partes (que tiene un epígrafe de un poema de Bitar, que también escribe la contratapa) cuenta una historia incompatible con la de la primera parte. Lo entiendo así: la primera parte termina con un auto prendido fuego. Aquí hay dos caminos posibles. Ambos hacen dedo y los levanta un camionero. O se van a nadar al mar y pasa lo que pasa.
A partir de un curso que se daba en la universidad sobre este libro, recordé que lo tenía (un regalo) y solo había leído el primer cuento sin engancharme. Lo retomé y leí unas ochenta páginas casi sin darme cuenta.
Leí la galera de este libro. Me gustó. Sobre todo desde el discurso de Carrera en el velorio de Aira en adelante.
Estoy tentando a decir que da igual leerlo o no, pero hay algunos que rescato: El ladrón, La madre, Las calles. De los otros, muchos parecen ejercicios (son de la época en que estaba aprendiendo el idioma francés luego del exilio de Hungría). El subtítulo los llama “despiadados” pero el adjetivo me parece mucho.
Un diccionario de películas de los 80. Un diccionario personal. Intercalado con entrevistes a testigos de la época. La más interesante, la entrevista a Ángel Faretta.
Este ensayo está dividido en seis capítulos de los cuales mi preferido fue el 3: Arte poética. Se habla principalmente del haiku (según Saer "el residuo de una lucidez momentánea"). Dice Sarlo: "Saer se ocupa del haiku en lo que esta forma poética le dice a un escritor Argentino". "Para Saer, el haiku transcurre en un tiempo que siempre debe identificarse con precisión, no simplemente un tiempo de horas, sino un tiempo de temperaturas y de luces cambiantes". "Necesitó del haiku porque captura el poder de un instante indispensable para narrar". "Saer expande el haiku hasta que se expande como descripción".
Un libro que se puede leer de un tirón. O no. La primera mitad tiene puntos donde podés interrumpir la lectura y si la vida se mete en el medio tendrás que seguir al otro día. Pero, como en Una mujer, de Annie Ernaux, si llegás al punto de la historia en la que enferma, no podés soltar el libro a menos que te fuercen.
El relato inicia con la muerte de la madre y es atrapante. Pero luego retrocede hasta su infancia (la de la madre) y se pone un poco trabado. Creo que retoma el ritmo cuando la autora ya es adulta (¿y sus recuerdos son más frescos?) y la madre se muda con ellos. En el medio, hay pausas en las que reflexiona sobre la escritura y lo que está escribiendo.
Puede ser que el inicio sea un poco pastoso para el lector acostumbrado a novelas más ágiles. Pero una vez que se le agarra el ritmo a los capítulos de longitud media, a la traducción castiza y a la multiplicidad de personajes y (3) líneas argumentales, se disfruta.
Había leído otra novela (aunque más corta) del autor y se me ocurrió continuar con su última obra. El libro tiene cinco partes. Leí la parte uno y lo abandoné. Me había gustado, pero no me había generado ninguna ansiedad.
Lo recibí por correo postal y lo leí en el día. El libro está compuesto por entradas de diario, pero a diferencia de otros libros de Giordano, la marca temporal está borrada (sospecho porque las entradas fueron reordenadas para el libro). Además, las entradas están agrupadas (pareciera) por eje temático.
Esta es la única y última novela que Agota Kristof escribió después de la trilogía Claus y Lucas.
La tercera novela de la trilogía de los gemelos tiene dos partes. En la primera, Lucas está preso (como al final de la segunda novela) pero la historia que ahora narra es diferente a las dos primeras que leímos. Esta parte termina cuando está por ser deportado y da como su nombre el de su hermano. Finalmente lo encuentra pero es rechazado. Le deja sus escritos. Lucas explica su ficción: "trato de escribir historias verdaderas, pero que, en un momento dado, la historia se hace insoportable por su misma verdad y entonces me veo obligado a modificarla".
La prueba está narrada en tercera persona y comienza donde termina El gran cuerno. La novela sigue a Lucas (el que se quedó) durante varios años. Durante esos años, espera que Claus vuelva. En el capítulo 8 Claus llega a la ciudad veinte años después de que Lucas se ha marchado a los treinta años.
La tesis del ensayo es "la corrección debe ser una continuación de la escritura". Da como ejemplo a Proust y a Joyce (seguían corrigiendo, y escribiendo y agregando páginas), "no paraban de corregir para seguir escribiendo" y como contraejemplo a Aira (no corrige, publica mucho, etc...), "no corrige para no parar de escribir".
Con notas autobiográficas de aparente simplicidad, la autora de Claus y Lucas cuando su vida. La infancia en Hungría, el exilio, los cinco años trabajando en una fábrica de relojes que casi no le dejaban tiempo para escribir, aprender una nueva lengua para acompañar a los hijos, la escritura paciente y al final el paso al costado. Leí el prólogo después del texto. De ahí es este dato que desconocía: [el éxito le llega después de los cincuenta años] "Veinte años y muy pocos libros más tarde, abandona la escritura, convencida de que ya no va a hacerlo mejor y por lo tanto no vale la pena insistir".
La novela va de menos a más. En ese sentido es distinta a otras del autor que son más parejas.
Compré el libro en Plaza Italia, en un viaje laboral a Buenos Aires y lo empecé a leer en el aeropuerto cuando mi vuelo de regreso se retrasó.
El ensayo es interesante y plantea la dicotomía entre una vieja forma de narración (el héroe y con él la flecha, directa, inicio nudo fin) y una "nueva" inspirada en nuevas teorías de la evolución (la bolsa, en la que hay muchos elementos que se pueden mezclar con el movimiento, puede no terminar y un narrador puede continuar lo que otro dejó). La idea, creo, no es novedosa hoy (el ensayo es de los 80) pero sí es válido revisitarlo.
Me encantó. Sus temas son: no reconocerse como adulto, la soledad en las ciudades y el pasado que murió. Las imágenes que me quedaron: cuerpos de hombres sobre sábanas, ciudades como campos de batalla abandonados, interiores de casas como refugios.
Hay dos grandes grupos de novelas de Jack Reacher. Jack Reacher llega a un pueblito y se topa con un problema o Jack Reacher está en la ciudad y un problema se topa con él. Esta novela pertenece al segundo grupo. La ciudad es Nueva York y el tiempo es unos pocos años después del atentando del 9/11, por lo que encontramos a un Jack Reacher ya retirado de la policía militar. Nota: esa podría ser otra división posible, Jack Reacher aún como miembro del ejercito de los Estados Unidos o Jack Reacher luego del recorte presupuestario post guerra fría que lo pone a vagar por su país. Porque Jack Reacher después de retirarse, cobra una pensión y recorre el país en bus, no lleva casi pertenencias (un cepillo de dientes plegable, un pasaporte vencido, una tarjeta de débito, algo de dinero en efectivo) y cuando la ropa se le ensucia la tira y compra otra.
14 de diciembre
Ejercicio de ensayo útil tanto para el escritor como para el lector. Rescato dos fragmentos:
Los extraestatales tiene un comienzo borgeano. Un profesor, delirando de fiebre, crea con su imaginación un mundo entero. Se dice "un pueblo", pero es un mundo o al menos una sociedad. La particularidad de esta sociedad es que los habitantes son autómatas, marionetas, y que están divididos en dos facciones determinadas por sus estados mentales: los triunfalistas y los deprimidos, podríamos llamarlos aunque en la novela tienen mejores nombres, ingeniosos, con siglas, y jerarquías bien definidas.