La vuelta completa (Juan José Saer)
Primera novela escrita por Juan José Saer aunque no la primera publicada. Es sin duda su novela con más diálogos directos, pero no por eso no aparecen en ellas otros rasgos que sí mantendrá: la morosidad en las descripciones, el elenco estable de personajes, las discusiones existencialistas, las caminatas, el tratamiento obsesivo de la luz. La historia transcurre en dos o tres días de marzo de 1961.La novela está dividida en dos partes, la primera, más corta, sigue a Rey durante uno o dos días desde que envía por correo postal dos cartas una para su amigo Rosemberg y a Clara, su esposa. Rey decidió ultimarse. Después de despachar las cartas saca una habitación en el hotel Palace (en la realidad, el hotel Castelar de la cortada Falucho). Después lo llama por teléfono a Rosemberg y quedan para comer en el centro. Antes Rey toma un café en la galería. En una mesa del fondo están Tomatis, Barco, Angel Leto y Pancho Expósito (recordarlo). Rosemberg y Rey discuten durante la comida, sobre cuestiones existencialistas (Roserberg sigue afiliado al partido comunista al que llegó gracias a Rey aún despues de que este ya no comulgue con esas ideas), aunque en realidad la discusión de fondo es otra, Rosemberg sospecha de que Rey se ha acostado con su esposa Clara. Rey nunca lo admite. Le cuesta hacerle ese daño a su amigo. Pero el triángulo existe. Más tarde, esa noche, en el hotel, Rey sacará de su envase una hojita de afeitar, llenará de agua caliente la pileta del baño y pondra su brazo dentro. En esta larguísima escena la morosidad del relato de Saer es completamente exasperante.
El protagonista de la segunda parte de La vuelta completa es Pancho Expósito. Vive con los padres, da clases en el Colegio Nacional, afila con Dora, es amigo de Tomatis y de Barco. Tiene los mismos pensamientos oscuros que Rey. Además de pasar horas con Tomatis, Barco (hay una larga caminata que termina en el puente colgando donde Barco cuenta la historia del tigre que llegó sobre un camalote al convento de San Francisco) y Dora, también lo vemos con Beba, la prima de diecisiete años de Dora. Digo “vemos” porque nunca entramos en los personajes. No sabemos qué piensan o sienten. A todo lo que podemos acceder es a su exterioridad narrada.
El segundo relato que arranca antes y termina después del primero, lo toca en dos puntos. Ambas veces en bares. Hay muchos bares y cafés en esta novela. Comedores, boliches, moteles. Se encienden muchos cigarrillos, de distintas marcas, con fósforos y con encendedores. Se bebe, se come.
Original: https://www.goodreads.com/review/show/7135197775
El libro está compuesto por cinco ensayos y un epílogo que contrabandea un cuento. El primer ensayo, "Metaverso, turismo espacial, inmortalidad, sojapunk", presenta un panorama general y compara estos temas con novelas clásicas de ciencia ficción. En su cuarta sección, aparece de manera inesperada Grobocopatel, un nombre que hacía años no escuchaba. Aunque su poderío millonario es menor al de los otros magnates mencionados, su inclusión resulta clave para uno de los ejes del libro. El segundo ensayo, que da título al libro, analiza cómo la ciencia ficción "le da letra" a las narrativas del capitalismo. Cito: “La ciencia ficción habilita al capitalismo las más extraordinarias fantasías: terraformación y colonización de otros planetas, minería extraterrestre, geoingeniería climática, expectativa de vida de mil años, turismo intergaláctico, inteligencia artificial al servicio de automatizar la totalidad del trabajo asalariado”. El tercero, "De la letra al acero", repasa los escritores de ciencia ficción que terminaron colaborando directamente con la industria tecnológica. El caso más destacado es el de Arthur C. Clarke, inventor de los satélites geoestacionarios. El cuarto ensayo aborda el cambio climático, un tema que claramente preocupa al autor. De hecho, su interés en esta problemática se refleja en su novela La infancia del mundo. El quinto ensayo, sobre "ciencia ficción comunista", es el más extravagante de todos. Aquí descubrí algo totalmente desconocido para mí: la Cuarta Internacional Posadista y su peculiar creencia en la ufología. Según esta corriente, los extraterrestres que lleguen a la Tierra serán inevitablemente socialistas. El último ensayo funciona como un repaso, conecta con el principio y cierra el libro. El epílogo incluye el cuento “Criptolombrices”, que disfruté mucho. Un punto negativo: los temas metaverso e inteligencia artificial son menos desarrollados que los viajes intergalácticos y la destrucción de la Tierra.
La primera vez que ojeé el libro en una librería (ya había visto circular su tapa), pensé que era el libro de un profesor y que las entradas eran clases, y que el contenido me excedía. Cuando me acerqué por segunda vez al libro, comprendí mi equivocación. Las entradas, que originalmente aparecieron en la web, parten de una idea, una anécdota o un poema, y "tiran de la cuerda" para que aparezcan otras ideas, anécdotas o poemas. Aparecen escritores admirados y amigos, muertos y vivos, algunos que reconozco y otros cuyos nombres funcionan como descubrimientos.
La historia es la de un tal Novoa, docente-investigador, quien de un día para el otro se "escapa" a Bahía Blanca, ciudad denostada por el imaginario colectivo y a la que viaja para "no ponerse a pensar". ¿En qué? Costará bastantes páginas enterarnos.
21 de noviembre
Tenía un montón de libros en lista de espera. Este apareció en venta por internet, usado. Lo compré. Me lo llevé a una cita médica y lo empecé a leer en la espera. Me enganchó pero no lo seguí en casa, sino que lo seguí en otras citas médicas durante un par de semanas.
Este librito (68 páginas) está compuesto por dos partes. La primera es una clase y la segunda una ponencia. Lo que en la primera parte es rumiado, debatido, compartido, ensayado, en la segunda es más directo, definido, asertivo, al hueso. No está en el título, pero el diario del que hablamos es el diario de escritor.
El esfuerzo
Lo leí despacio en un par de semanas de poca lecturas. Muchas veces, lo leí en un bar mientras desayunaba. Rescato algunos versos que marqué:
Mientras preparaba una entrevista pública al autor encontré este libro en mi biblioteca que aún no había podido leer. A priori tine dos gracias: la narración se intercala con una manuscrito hallado (lo mismo pasa en la primera novela de Pablo De Santis) y el título del manuscrito es El enigma de París (título que usaría el autor más adelante para su novela más premiada).
Una novela aireana que tiene como personajes a Juanele y a Saer. Juenele más favorecido que Saer.
El libro se presenta como una serie de ensayos sobre libros, series o películas, pero los mejores son los que van un poco más allá y cruzan objetos de estudio o, mejor todavía, se cruzan con la biografía del autor. Lo dice en el prólogo, más que hablar sobre texto y películas, aspira a hablar sobre las modulaciones que esos objetos provocaron en él. Otra cosa que me gustó es que la forma de cada ensayo es diferente, con algunas que a priori son ajenas al género: el diario, la epístola. Los repaso.
Me gustó. La mayoría de los poemas son juguetones. Mis preferidos fueron Memorias de un lector (al que le agregué un verso final: "y entorna los ojos") y Emociones pátrias, con cuya primera parte me sentí identificado y cuya segunda parte me hizo acordar a Corsini interpreta a Blomberg y Maciel
Cuesta arrancar por las repeticiones y variaciones, más de la poesía que de la prosa, pero una vez que se entra en el texto (¿o debería decir la masa textual?) todo tiene su lógica. Además, no sigue con el mismo recurso todo el libro, antes de cansar al lector, cambia, hay lugar para las citas (una de Cage dice que hay que destruir la sintaxis), pasajes de narración más clásicos, actual poems. Entran temas como la política, la economía, el trabajo, pero también los sentimientos, la ansiedad, las fabulación.
Novela en verso que se puede leer cantando.
Todo: diálogos, monólogo interior y descripciones, está ecualizado por la voz del narrador. Para más inri en el mismo párrafo pueden estar los tres elementos. Sin embargo, después de la segunda página uno se acostumbra al sonido de esa voz, a su sintaxis y a sus conjugaciones. En la narración de un día, se intercalan bien dosificados flashbacks y la historia de los personajes se va armando. Hay un lugar bien reconocible y un folklore. Me gustó la resolución del final.
De mi diario:
¿Qué pasa cuando el gordito del curso en una ciudad de escuelas anónimas es trasladado a un verano em um pueblo? ¿Y qué si, como se suele decir, su “educación sentimental” está constituida exclusivamente por películas de acción, de terror, de aventura y de ciencia ficción? ¿Qué pasa si ese chico está enamorado de la hija del matrimonio amigo de los padres que los alojarán ese verano? Un pueblo con río siempre es más que un pueblo, es playa, sol, amigos, fogones, el primer cigarrillo, las posibilidad des son infinitas para esa pequeña mente sobre estimulada.
Una cita del prólogo:
Me gustó la estructura; en los primeros capítulos es una especie de diario de viaje. Una vez que llega al final (del viaje), los capítulos desarrollan temas: cocina, arquitectura, basura, ciencia.
Había escuchando a Fabián Casas contar sobre este heterónimo por lo que cuando en la librería me ofrecieron esta novedad me la llevé.
Una persona aparece muerta en un pueblo patagónico y un policía de un distrito superior es enviado a investigar el caso. En el maletín tiene algunos elementos que irán apareciendo en la trama como: un padre leyenda de la fuerza, una esposa e hijos que lo esperan, su título de abogado.
Comic de 1985 rescatado y traído a nuestros días, y restituído a un lugar. Me enteré de su existencia gracias a que visité la librería de la EMR en Rosario el día anterior a su presentación y, tras la recomendación de varias personas, me llevé un ejemplar.
Novela donde un hecho puntual se observa desde distintos puntos de vista y se narra con distintos recursos. La parte que me causó más impresión fue la del Hotel La Perla.
Escuché hablar a Alberto Díaz, el editor de Saer, en el acto de presentación del Año Saer, jornadas que la provincia de Santa Fe le dedicó al autor en el año 2016. En esa charla, Díaz no solo narró recuerdos y contó anécdotas, sino que dio detalles de la sustancia misma que conforma la relación entre un autor y su editor. O, en todo caso, de la materia de la suya con Saer. Por lo que, cuando me enteré de la existencia de este libro, supe que lo leería tan pronto como pudiera hacerme con un ejemplar. Hoy fue finalmente ese día y, en efecto, no me duró ni veinticuatro horas.
La novela tiene tres líneas argumentales: lo yoico, el profesor Augustos y K. Con "lo yoico" me refiero a las historias de tribus africanas y a los investigadores que tratan de extraer conocimiento de sus observaciones. Supuestamente alguna de esas teorías llega hasta la tesis del profesor Augustus, en la Universidad de Filosofía y Letras de la UBA, y en la segunda línea tenemos a la narradora fascinada con él, preocupada por llegar al centro de su aparato crítico para hacerlo explotar. Se acerca lateralmente, seduciendo a uno de sus ayudantes, exmontonero (la política setentista riega más de una línea). Por último tenemos a K (su apellino no lo pude retener), joven estudiante, supuestamente contemporánea a la narradora, pero a mí como lector me dio la impresión de que era menor, que tiene un amigo, Pablo, con el que deambulan por el mundo de los jóvenes y los blogs.
Más que un diálogo, como los de Osvaldo Ferrari, son una serie de preguntas divididas en bloques siendo el tema del primer bloque la Guerra de Malvinas.
Como exasistente al taller literario de Francisco Bitar, tenía mucha curiosidad por este libro, aunque ya había leído, hace varios años, un primer capítulo publicado en un periódico, y sabía que era una ficción.
Investigué cuál era el mejor libro del autor y la pesquisa me llevó a El espectáculo del mundo. Lo compré y lo empecé a leer (tiene 500 páginas) pero al segundo día de haber empezado me encontré en el centro haciendo tiempo y habiendo olvidado llevarme el libro.
VALIS (1981) es una de las novelas de la última etapa de Philip K. Dick (la etapa mística) y una de las más autobiográficas. En esta novela el autor se desdobla en dos personajes, el loco (Amacaballos Fat) y el escritor. Al loco es a quien le pasan las cosas, el escritor es el que las narra. Este desdoblamiento no impide que se superpongan, ambos personajes charlan, se tocan, comparten espacios y tienen amigos en común.
Jack Reacher es un policía militar retirado que recorre los Estados Unidos en autobus sin más equipaje que un cepillo de dientes y la tarjeta de débito donde el ejercito le deposita mensualmente su pensión.
El comienzo me recordó a Ubik, un grupo de personas tiene un accidente y luego empiezan a desconfiar de que estén en el mundo real. Página 38: Estamos muertos, ¿verdad?
Me gustó más Mis documentos, pero de este, como de aquel, me llevo la forma. La novela está divida en cuatro partes. La primera es narración, la segunda es el diario de alguien que está escribiendo la narración, la tercera vuelve a la narración y la cuarta termina el diario.
Los simulacros consiste en varias historias en paralelo. Hay robots, mutantes, telequinesia, nazismo, viajes espaciales, viajes en el tiempo, manipulación de los pensamientos, un gobierno totalitario, cambio climático y simulaciones. Prácticamente todos los temas de Dick en una sola novela.
Además de la obvia estructura cíclica o en espiral, que se reinicia cada cierto tiempo, es muy claro otro recurso, el uso de los tiempos verbales. En presente (o presente perfecto o incluso futuro), la narración desde la perspectiva de Wenceslao (no importa si se cuenta el presente de la historia o hechos del pasado). En pasado, la narración desde la perspectiva de otros personajes, por ejemplo la del ladeado cuando llega a la casa de sus tíos. Esto se respeta casi sin excepciones hasta el final.
Cinco personas están atrapadas dentro de una computadora. O están atrapadas en la Tierra, que es lo mismo porque la computadora lo ocupa todo y a asesinado a todos los habitantes del mundo.
Louis Rosen y Maury Rock son dos pequeños empresarios que fabrican pianos y (la novedad) órganos eléctricos. En un pivot comercial, Rock y su hija Pris le presentan a Rosen un robot (un simulacro, lo llaman) de Edwin Staton (un personaje de la historia norteamericana de la época de la Guerra de Secesión). El simulacro tiene toda la memoria de su antecesor, pero también su forma de actuar, su forma de pensar y su apariencia.
Podría ser una obra de teatro. Casi toda la trama transcurre con cuatro personajes de pie bajo una enorme máquina de tortura y muerte: el condenado, el soldado, el oficial y el explorador.
El libro está dividido en dos partes. La primera es un ensayo en la línea Un verdor, pero su tema es el caos. Relaciona a Lovecraft con Hilbert con Dick. La segunda parte es más narrativa y se origina en un supuesto correo electrónico recibido por el autor de parte de una mujer que dice que él le ha plagiado un libro.
2 de enero